domingo, 15 de diciembre de 2013

Riego Comunitario Andino y Organización Usuarios UNL - SNV

Primera Edición, Agosto 1994.




En la región Andina, la necesidad de utilizar adecuadamente el agua en los procesos productivos agropecuarios, remonta a la época pre-incásica donde se implementaron importantes sistemas riego algunos de los cuales aún perduran.

En el transcurso de los últimos dos siglos, las bases científicas de la tecnología hidráulica, el riego, el drenaje y el manejo de las relaciones agua-suelo-planta, han tenido un espectacular avance, prioritariamente en los países desarrollados.

Los proyectos de riego, que en esencia constituyen proyectos de desarrollo rural, a mas de un adecuado expediente técnico, requieren del análisis de la problemática económica-productiva, social- cultural, institucional y política de la zona.; de la formulación participativa de un conjunto de acciones integradas para asegurar su éxito técnico, económico, social y ambiental. En este contexto, la formación y el fortalecimiento de la participación de la organización de usuarios en las diferentes fases del proyecto, es fundamental importancia.

Lastimosamente en la Región Andina, el avance de los conocimientos científicos-tecnológicos del riego, no ha ido acorde con el desarrollo de estrategias y metodologías adecuadas socio-organizativas. Aparentemente prevalece un divorcio entre "lo técnico" y "lo social" en el diseño, la construcción y el mantenimiento de los sistemas de riego andino. Simultáneamente se evidencia poca investigación y sistematización de las experiencias correspondientes. En consecuencia, el panorama de la organización de usuarios de los sistemas de Riego Andino hoy en día no es muy alentador.

Para analizar esta situación, sistematizar experiencias y formular pautas concretas sobre el riego comunitario y la organización de usuarios, Servicio Holandés de Cooperación de Desarrollo (SNV) y la Universidad Nacional de Loja (UNL) tomaron la iniciativa de realizar en noviembre  de 1993 un Seminario Internacional al cual convocaron a varios expertos de Perú, Bolivia, Ecuador y Holanda, ligados a instituciones públicas, ONGs, y de Cooperación Internacional, así como representantes de comunidades campesina de la región andina, cuya supervivencia está condicionada al aprovechamiento nacional del agua.

Esta iniciativa no fue una coincidencia. la Universidad de Loja viene trabajando en la implementación de un Postgrado de Riego Comunitario Andino (PRICA), en el marco del Programa de Maestría en Desarrollo Rural (PROMADER) vigente, que iniciará sus actividades el primer semestre de 1995. El SVN tanto en Ecuador como en Bolivia y el Perú viene asesorando en proyectos de Riego Andino. Sobre todo en Ecuador y en el Perú los ingenieros del SVN han propiciado y apoyado iniciativas de intercambio institucional en este campo.

El presente trabajo, en gran medida es el fruto de este encuentro y pretende aportar criterios y pautas concretas para mejorar y fortalecer la base social de los sistemas de riego andino y constituirse en una guía para la organización de usuarios. Este aporte multidisciplinario intenta además profundizar el debate político actual en torno a los diferente aspectos sobre el uso del agua de riego, especialmente aquellos de carácter legal.

la problemática de la organización de usuarios en el riego andino y las respectivas pautas formuladas para enfrentarla se la presente en cuatro subtemas:

  1. El diseño, la operación y mantenimiento del sistema.
  2. La estructura de la organización de usuarios, el rol del Estado y los aspectos legales.
  3. El funcionamiento de la organización de usuarios.
  4. La intervención de la institución de apoyo referente a la organización de usuarios.
La SVH  y la UNL se complacen en presentar este libro, a los lideres campesinos autoridades y políticos profesionales, técnicos y estudiantes involucrados o por involucrarse en este campo prioritario en el desarrollo rural de la Región Andina.

Es Necesario dejar constancia de nuestro reconocimiento a los Ingenieros Jan Burgmeijer del SNV y Carlos Valarezo Manosalvas de la UNL, quienes tuvieron bajo su responsabilidad la coordinación tanto del Seminario como de la revisión y publicación del presente libro. Igual mención merece el Ing. Numa Maldonado Astudillo quién revisó la parte gramatical y Nancy Jaramillo, quién realizó la edición final del texto.

Dr. Louis Franssen
Director SNV-Ecuador


Dr. Reinaldo Valarezo García
Rector UNL



INTRODUCCIÓN

Jan Hendriks

Desde un punto de vista histórico se pude afirmar que el riego se practica desde que el hombre empezó a sembrar la tierra. Una aseveración que en todo caso es válida para la ocupación humana de espacios geográficos relativamente secos. Mesopotamia, Egipto, ciertas partes de América latina (cultura Mayas e Inca) entre otros. Así por ejemplo, hay indicios que durante la época pre-incaica existían mas tierras regadas en el norte de Perú que en la actualidad, muy a pesar de los grandes proyectos hidráulicos con que el presente siglo se ha ampliad y se sigue ampliando la frontera agrícola en esta región.





De por si el desarrollo y la aplicación del riego no es asunto complicado.Si se interroga a cualquier transeúnte sobre qué es lo que entiende por un "Proyecto de irrigación", responderá probablemente que se "trata de una inversión en canales y obras para llevar agua a tierras de cultivo" o algo por el estilo. Nada fuera de este mundo. Si se inquiere al campesino de una comunidad de la Sierra Andina sobre la necesidad de un ingeniero para que le ayude a llevar agua del manantial a su chacra, con casi seguridad responderá que no lo necesita.

En el transcurso de los últimos siglos, las bases científicas para la tecnología hidráulica, de riego y drenaje y para el conocimiento de las relaciones agua-suelo-planta, han sido desarrolladas sobre todo en los Estados Unidos y Europa. En la época contemporánea países como la ex URSS, Israel, la India entre otros, se han unido a estos esfuerzos, innovando y perfeccionando sistemas y métodos, pero sin realizar modificaciones sustanciales en las matrices científico-tecnológicas.

Como tecnología y especialidad, la "riegología" ha sido desarrollada  para proyecto hidráulicos de mediana a gran envergadura, proyectos que necesitan conocimientos especializados para el diseño de obras hidraulicas, cálculos de las demandas de agua, proyección de las cédulas de cultivo entre otros. Por eso no es de extrañar que tradicionalmente los proyectos "modernos" de riego sean campo casi exclusivo de los ingeniero civiles, agrícolas y agrónomos.

De esta manera mundialmente a través de un sin número de idiomas se maneja un lenguaje relativamente comun en torno a las tecnología hidráulica, de riego y drenaje. Todos los ingenieros hidráulicos conocen las fórmulas de Darcy, de Bernoulli y Manning. Todos los hidrólogos conocen el Unit Hydrograph Method y miden caudales con un Parshall flum. Todos los hidrogeólogos conocen la fórmula de Dupuit, de Theis y Hantush-Jacob. Para el cálculo de la demanda de agua de riego , en todo el mundo se aplica (alguna variante de), los métodos de Penman, Blaney-Criddle o Hargreaves. Los infiltrantes se basan. en la fórmula de Kostiakov. El libro Handbook of Applied Hydrology de Ven Te Chow y la publicación de la FAO 24 Crop Water Requeriments se usan mundialmente, en su idioma original (inglés) o traducidas.

Así que lo profesionales que trabajan en técnicas de desarrollo hídrico cuentan con un amplio bagaje de pautas y recetas para poder calcular los distintos elementos que constituyen un proyecto hidráulico (de riego, de agua potables y otros). Los errores técnicos que se cometen en este tipo de proyectos, en gran medida se deben básicamente a tres causas, primer lugar a una inadecuada aplicación de las recetas (incluyendo errores de cálculo). En segundo lugar no se conjugan a veces bien los distintos elementos tecnológicos en el diseño técnico del proyecto (por ejemplo si se dispone de un muy buen diseño de la sección del canal se olvida los vertederos de demasías).  En tercer muy importante lugar, se suelo ignorar que las recetas deben aplicarse con gran nivel de creatividad y de acuerdo a las condiciones y requerimientos de cada lugar.

Esta última causal representa uno de los problemas más frecuentes y  graves de los Andes, que se materializa cuando ciegamente se utilizan criterios y métodos importados. Por ejemplo, se aplica a menudo innecesariamente el criterio de máxima eficiencia hidráulica, lo que conduce automáticamente al diseño de canales con sección trapezoidal (aproximación circular), poco recomendable para las laderas demasiada accidentadas de la región andina. Finalmente en el campo aparecen problemas técnicos que difícilmente se prestan para el cálculo seguro o cuya solución definitiva demanda una inversión exagerada. El deslizamiento de laderas es uno de estos problemas técnicos, dificil de calcular en su probabilidad de ocurrencia y dificil también de encontrarle alguna solución estructural.

Sin, embargo la inadecuada aplicación de las pautas y recetas tecnológicas, así como los límites de solución técnica, no pueden explicar los enormes problemas que en muchos lugares se sufren en torno al desarrollo de los proyectos de riego.No puede explicar, por ejemplo que en una muestra de 22 pequeñas y medianas irrigaciones en el departamento de Puno (Perú) solo alrededor del 10 % el área proyectada  y apenas el 25 % de la población contemplada en las proyecciones previas, resulten realmente beneficiarios del proyecto  (Proyecto de Riego en el Departamento Puno.1992 Diagnóstico se hace  inventario de 450 proyectos,  23 de ellos estudio de casos).

Sería interesante que se hiciera este tipo de diagnostico también en otras regiones andinas. Quizás no se encontrarían datos tan extremos como en el caso de Puno, pero hay una impresión generalizada sobre el hecho de que, hasta el momento, muchos proyectos de riego no han logrado alcanzar los objetivos para los que fueron concebidos.

¿Donde asoman los problemas y cuáles son sus causas? Aparentemente no se puede endosar en forma exclusiva a la técnica; menos aún cuando ésta dispone de gran cantidad de pautas y recetas, aceptadas casi mundialmente. El problema principal está en el hecho que un proyecto de desarrollo requiere otros conceptos, otras habilidades y otro tipo de aproximaciones que aquellos que es posible obtener mediante la elaboración de un expediente técnico. Un proyecto de desarrollo debe partir del análisis de la problemática económico - productiva, socio -cultura, institucional y política de una zona, no puede basarse únicamente en parámetros y recetas de orden técnico, plasmadas en un expediente técnico.Es aquí precisamente donde se encuentran las grandes  limitaciones en la formación académica de los ingenieros civiles, agricolas y agrónomos que predominan en el panorama profesional en torno a proyectos hidráulicos. Dicho sea de paso, esta predominancia no sólo concierne a los proyectos mismos, sino que se extiende sobre toda la "Cultura Hidráulico" del país; aparece presente en la influencias políticas y financieras, formulaciones legislativas, estructuras y enfoques, institucionales entre otros.

Esta situación endémica, profundamente anclada en la sociedad, se va reforzada por las reivindicaciones profesionales que están presentes en cada disciplina, en búsqueda de una identidad profesional propia. A veces no se sabe donde termina la ingeniería civil y donde empieza la ingeniería agrícola; donde finaliza la ciencia agrícola y donde comienza la agronomía.

La búsqueda de una identidad profesional propia genera tendencias de encapsulamiento profesional. Así por ejemplo, la ingeniería agrícola sigue tratando de perfilarse mediante el perfeccionamiento de "tecnologías propias"; como son los riegos por aspersión, goteo y exudación; tecnología que permiten reforzar la identidad profesional con parámetros y recetas propias, claramente definidas. Al final de cuentas, la ingeniería agrícola corre el riesgo de desembocar en un  tecnicismo ensimismado, en abrirse y moverse en el amplio espacio que ofrecería la ingeniería rural o mejor aún la "Ciencia de desarrollo rural".

Lo que pasa en muchos proyectos es que los profesionales técnicos frente a la realidad, se ven obligados a incursionar en campos que tradicionalmente no son de su formación y competencia: deben entender las relaciones y conflictos sociales, "dictar" (La capacitación, promover la organización , dominar los aspectos agro-económicos y  de economías de proyecto, concebir un planteamiento estratégico, saber formular un proyecto integral (que no es lo mismo que confeccionar expedientes técnicos, como ya se ha señalado) entre otros.

Estas exigencias profesionales tienden a seguir incrementándose  en los últimos tiempos, más aún ahora cuando existe mejor conciencia de que los proyectos de desarrollo (Hídrico) deben concebirse con nuevas dimensiones y que los aspectos hidráulico - constructivos (obras), aunque siguen siendo importantes, deben ubicarse cada vez con mas énfasis dentro de un contexto de desarrollo que exige un uso racional, ordenado y sostenible de los recursos naturales, del espacio (rural) y de las infraestructuras productivas (entre otros, de los sistemas de riego), fortaleciendo las capacidades de gestión organizada por parte de la población.

Así, por ejemplo la rehabilitación de un sistema de riego ya no debe concebirse como una simple reparación de obras hidraulicas, sino como el esfuerzo en adaptar el sistema de riego a la cambiante configuración de las unidades productivas (familias, cooperativas entre otros), en el ámbito del proyecto. También la preocupación por los aspectos ecológicos-ambientales ( por ejemplo, el manejo de los recursos naturales en cuencas hidrográficas) está ganando fuerza y requiere nuevos conocimientos y habilidades profesionales en forma especifica.

Pero ¿en qué centro académicos se imparten hoy en día algún tipo de conocimientos sobre métodos de evaluación del impacto ambiental (EIA) a los profesionales en formación? Probablemente en muy pocos. Podría ser la excepción lo que muchos llaman una "moda" impuesta por los países occidentales, referente al tema de la problemática de género en proyectos de desarrollo. Tarde o temprano estas temáticas no podrán faltar en la formación y práctica profesionales.

Hay un razón más para explicar el por qué los profesionales en riego requieren tener un dominio cada vez más amplio de su oficio: los cambios en los contextos institucionales. En muchos países, en los cuales se incluyen los estados andinos, la institucionalidad está pasando por un proceso de readecuación profunda, a raíz de las redefiniciones políticas que se presentan casi mundialmente. Mientras que en las décadas anteriores el estado mantenía en estos países grandes aparatos burocráticos con el "lujo" de contar con distintos niveles de especialización. Hoy en día estas especializaciones se están dispersando hacia personas e instancias privadas. Tanto en el sector estatal como en el sector privado hay un afán de racionalizar al máximo los costos recurrentes de los recursos humanos.  Sólo las grandes empresas consultoras están en la capacidad de mantener y hacer interactuar orgánicamente los distintos niveles de especialidad que requiere la formulación, ejecución y seguimiento de un proyecto de desarrollo: consultoras que sin embargo mantienen todavía ciertos problemas y debilidades.

En la gran mayoría de las instancias públicas y privadas, hay la tendencia a que los niveles de especialización se esfumen en este proceso de desburacratización, privatización y racionalización. Esto quiere decir que al reducido personal que logra quedarse en la institución estatal, se le exija una capacidad profesional de "generalista", mucho más amplia que la de un especialista, porque el interior del centro de trabajo empieza a faltar un entorno profesional de apoyo desde los otros niveles de especialización. Inclusive en algunos proyectos esta circunstancia conlleva a extremos de "va y viene" de un sinnúmero de consultores externo  (personas que pretenden serlo), sin mayor vínculo orgánico con el desarrollo del proyecto. Dicho sea de paso, muchas ONGs presentan desde tiempo atrás dificultades referidas a la especialización e interacción profesional, entre otras razones debido a problemas de escala en el dimensionamiento de la institución y sus proyectos.

Para muchos de los ingeniero civiles, agrícolas y agrónomos, este "nuevo" contexto institucional que pretende también "nuevas" exigencias resulta abrumador (demasiado pesado) para el ejercicio profesional.  Formado sobre una base firme de pautas y recetas técnicas, donde se mantiene seguro, el "profesional en riego" siente que se está deslizando hacia campos ajenos a su formación y que además merman su identidad y reconocimiento profesional en el medio. Sin embargo, no existen mayores alternativas de auxilio profesional. Los sociólogos, los planificadores, los desarrollo hídrico-productivo; donde los hay, a menudo falta un sentido práctico y un lenguaje común que permita engarzarse con el vocabulario ingenieril. Pocos d estos profesionales entienden su rol en el campo de desarrollo tecnológico. A menudo separan "lo técnico" de lo "social", sin alcanzar a ver la relación estrecha entre los dos campos.

En resumen a pesar de que el profesional en riego cuenta normalmente con el bagaje sólido de recetas técnicas, la práctica le obliga a un "deslizamiento profesional" hacia aspectos poco conocidos pero de suma importancia para el desarrollo exitoso de un proyecto de riego, no sólo de mayor amplitud técnica y tecnológica, sino también de carácter socio-cultural y económico. Acostumbrado solamente a incursionar dentro de un marco tecnológico (pautas, recetas) que le ha brindado cierta seguridad profesional, evidentemente, le resulta al ingeniero  de riegos tarea muy insegura compenetrarse de alguna manera con el "mundo" de las sociología, pedagogía, ecología, economía entre otros. Dese esta perspectiva, el paso hacia la improvisación resulta bastante corto. Pues, en los aspectos de comportamiento social, procesos ecológicos, dinámica organizativa, entre otros, no existen recetas rígidas y precisas; a lo mucho se podrían perfeccionar creatividad que deber poseer el profesional en riego, aplicadas desde una base relativamente abstracta de conocimientos, conceptos y teorías académicas, junto a la sistematización de experiencias empíricas.

Donde no hay recetas ni pautas claras y falta el suficiente "piso" para sostenerse profesionalmente, a menudo también se carece de los criterios básicos para poder actuar acertadamente. en este sentido, los distintos enfoques de promoción en proyectos de riego no solamente surgen de las distintas visiones ideológico-conceptuales; también son consecuencia de esta falta de criterios y métodos "recetas" claros. En una combinación de posiciones e improvisaciones. He aquí una de las explicaciones del porqué entidades suelen carecer de direccionalidad común tener forma de relacionamiento poblacional muy disimiles, ser dispersos en sus fuerzas e impactos y a menudo quedase truncos.

Con lo anterior no se quiere afirmar que los problemas en los proyectos de desarrollo centren únicamente su dimensión en el ámbito de la capacidad profesional; evidentemente hay otras dimensiones dentro de la compleja circunstancia; lo político, lo histórico, lo demográficos entre otro. Lo que se pretende señalar en estros párrafos es que la problemática profesional deber ser reconocida como parte problema, lo que alude a la necesidad de una búsqueda activa de soluciones también en este campo.

Uno de los caminos de solución es la constitución de equipos de trabajo multidisciplinario en donde cada profesional tenga la voluntad y la capacidad de integral sus conocimientos y habilidades en un esfuerzo compartido, en búsqueda de una integridad en el trabajo. Al respecto cabe mencionar que la multisdisciplinariedad por si sola no es garantía de un trabajo integrado sino que debe existir un relación interactiva entre las distintas disciplinas que conforman el equipo de trabajo; la interdisciplinariedad.

Otro posible camino de solución es ampliar los conocimientos y habilidades de cada persona, desde una disciplina especifica. En proyectos de riego, muchos ingenieros civiles. agrícolas y agrónomos lo han logrado, a partir de su intuición y experiencia práctica, pese a no haber podido gozar de mayores oportunidades para una formación previa en todos los campos de acción que demanda este tipo de proyectos.

Los mejores resultados se podrán esperar al combinar estos dos caminos, por un lado buscar la conformación de equipos multidisciplinarios y por otro ampliar los horizontes formativos en cada disciplina, facilitando de esta manera el encuentro interdisciplinario, sin que esto implique la pérdida de la propia identidad profesional.

Pero lo expuesto no será suficiente cuando a la par no se haga esfuerzos por superar algunos vacíos absolutos en el bagaje de conceptos y conocimientos en torno a temáticas especificas, como es en este caso en la problemática de los proyectos de riego. Al final de cuentas, la existencia de pautas y recetas científicos-tecnológicas marco de referencia  tecnológico aún con sus sesgos occidentalistas ha sido saludable para forjar una identidad, un lenguaje común y  una homogeneización de  criterios entre técnicos. Esta misma base y grado de seguridad profesionales se debe buscar en las otras dimensiones del proyecto de riego: en las estrategias de intervención, métodos de promoción e interacción con la población, formulación y conducción operativa (el "management") del proyecto, diseño de los sistemas de distribución, componentes legal entre otros.

En estos campos difícilmente se podrá desarrollar recetas únicas. Lo que si es posibles es la construcción de un conjunto de criterios y pautas que permitan hablar un lenguaje cada vez más común, un marco de referencia que brinde un "piso" de seguridad profesional también en los aspectos más dinámicos y complejos del proyecto: aquellos que no se pueden abordar con una calculadora de bolsillo y que muy fácilmente conducen a la improvisación. Entonces con el tiempo este marco de referencia ampliado reconocido y no marginado. A partir de ello la capacidad de análisis y creatividad de cada uno hará el resto.

Hasta el momento apenas se cuenta con capacitadores para llenar estos vacíos en la formación profesional. Pues gran parte del mismo marco de referencia está todavía por construir y sobretodo estructurar, antes de poder convertirlo en curriculum. Ha sido justamente la intención del Seminario-Taller "Riego Comunitario Andino y Organización de Usuarios" aportar con un grano de arena en la construcción d este marco de referencia para los profesionales que trabajan en riego, al estructurar un conjunto de pautas en torno a la dimensión organizativa que se requiere abordar en proyectos de riego.

El mencionado seminario "Riego Comunitario Andino y Organización de Usuarios", fue organizado por el SNV, Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo y la Universidad nacional de Loja y tuvo lugar en Vilcabamba Loja - Ecuador, del 7 al 12 de Noviembre de 1993. Su objetivo especifico fue formular pautas para la formación y el fortalecimiento de la organización de usuarios en las diferentes fases de los proyectos de riego comunitario andino, con la sana intención de aportar a la ampliación del marco de referencia para los profesionales que trabajan en Riego Comunitario Andino.

Participaron 37 profesionales con amplia experiencia en riego Andino Comunitario en Ecuador, principalmente Perú y Bolivia. Con anticipación estos profesiones habían sido distribuidos en cuatros grupos temáticos. Cada grupo contó con un asesor, autor de un artículo introductorio sobre el tema y un moderador quien facilitó la discusión.

En el inicio del seminario cada grupo discutió en breve el artículo introductorio y preparó el cuestionario para el análisis temático de los cuatro tratados. Cada caso fue presentado en plenario y analizado en grupos. Luego en dos vueltas se formularon pautas por los grupos temáticos para llevarse a las sesiones plenarias. Las pautas que constan en el presente libro fueron aprobadas en la sesión plenaria, salvo unas pocas que no pudieron ser tratadas por falta de tiempo pero se han incluido de igual forma.

El presente libro no es una Memoria del Seminario: no consta el programa ni se sigue su secuencia: de los casos presentados solamente se da un resumen elemental; no hay actas de las discusiones, sólo las pautas resultantes. En los diferentes capítulos del libro se analizan proyectos sistemas de riego y las organizaciones de usuarios y se elaborarán pautas para lograr mayor éxito de los proyectos, con relación a los siguientes subtemas, a través de los cuales se ha estructurado el análisis de la problemática:


  • La relación que existe entre: por un lado, el diseño (físico y socio-organizativo) del sistema de riego y por el otro la operación y mantenimiento del mismo.
  • La ubicación y estructura de la organización de regantes tomando en consideración el rol del estado y del marco legal.
  • Las condicionantes para el adecuado funcionamiento de las organizaciones de regantes.
  • La intervención de la institución promotora en relación con el fortalecimiento de la organización de regantes.
Sin pretender que estos temas cubran todos los vacíos conceptuales dentro de la problemática de proyectos de riego, las pautas  que se han formulado en el seminario-taller pueden ser de gran utilidad en el reforzamiento de los marcos de referencia de los profesionales que trabajan en esta materia. El evento ha demostrado que también en estos rubros de atención se puede llegar a manejar un lenguaje cada vez más común entre los profesionales de las distintas disciplinas; que se puede llegar a una homogeneización de criterios y pautas que permitan combatir la improvisación. Con la publicación de la presente guía se aspira a poner a consideración de un universo de profesionales más extenso, este nuevo bagaje de conocimientos.

Los proyectos analizados, como también los proyectos para los que fueron desarrolladas las pautas, corresponden a las siguientes características:
  • Se ubican en las zonas altas de Ecuador, Perú o Bolivia entre altitudes de 2000 y 4000 msnm.
  • La situación productiva de la zona es de minifundio, con una tenencia media de tierra entre 0,5 y 0,5 ha según la productividad del suelo.
  • La superficie del área de riego oscila entre 300 y 5000 ha.
  • El proyecto abarca varias comunidades.
  • El proyecto es promovido por una o más instituciones de apoyo.
  • La construcción del sistema fue realizada por la institución de apoyo o un instituto estatal.
  • Existe participación campesina en las diferentes fases del proyecto.
Los capítulos 2 hasta el 9 constituyen la parte medular del libro porque tratan en detalle de los cuatros subtemas. De los dos capítulos consecutivos por subtema, el primero es el artículo introductorio escrito por el asesor del grupo y el segundo contiene las pautas formuladas en el seminario, acompañadas por comentarios que permiten una mejor interpretación. Por la obvia interrelación entre los cuatro subtemas es imposible delimitar precisamente cada uno de ellos, en el tratamiento de cada subtema a veces es necesario involucrarse con uno o mas de los otros. Estos traspasos no implican contradicciones.

Cuando en el texto se utiliza la forma masculina normalmente se refiere a hombres y mujeres. La problemática de género se trata donde se considera funcional en el contexto de la temática.

En el anexo 1 se presenta un resumen de los cuatro casos presentados en el seminario. Patacocha (Cañar-Ecuador), Mollepata (Cusco-Perú), La era (Loja-Ecuador) y Guanquilquí (Pichincha-Ecuador). 

En el anexo 2 constan los nombres e los participantes del seminario, los nombres de las instituciones en que trabajan y las direcciones. Ellos son los autores de las pautas, pero no pueden ser tomados como responsables de los errores que presente el libro.

En el anexo 3 aparecen los cuestionarios para el análisis temático de casos, que fueron preparados por los asesores y perfeccionados por los grupos durante el seminario.

El anexo 4 es un listado de variables e indicadores para evaluar organizaciones de riego, elaborado por SNV-Ecuador. Cabe aclarar que este listado aún no ha sido comprobado en la práctica. Su comprobación permitiría disminuir el número de variables e indicadores, así como priorizarlos y ponderarlos, con el fin de logar un instrumento de evaluación útil.

Diseño, Operación y Mantenimiento del Sistema; Una reflexión sobre el tema.

Gerben Gerbrandy

Sobre la temática de la participación de la organización de usuarios en el diseño y la operación de sistemas de riego, existen fuertes debates en la actual literatura internacional. Resultados decepcionantes en nuevos sistemas de riego o en sistemas rehabilitados, han motivado a la realización de investigaciones sobre las causas de éstos y han concluido a diferentes opciones para su solución.  En primera instancia se echó la culpa a los usuarios por no utilizar el sistema de riego en toda su capacidad productiva posible, para remediar lo cual se realizó una enorme inversión en cursos de capacitación a los usuarios con miras a efectivizar la gestión al uso del agua y la producción bajo riego.

Durante los últimos años se ha llegado a la noción que no son  solamente los campesinos quienes tienen la culpa del mal manejo de los sistemas de riego; al contrario, en muchos casos, ellos hacen un uso muy racional dentro de las condiciones dadas. Muy a menudo son más bien los técnicos profesionales a cargo de los proyectos de riego quienes no facilitan los instrumentos aptos a los campesinos, para que  puedan alcanzar sus objetivos de producción, dentro del contexto social y organizativo en que se encuentran. En lugar de condenar esta situación tenemos que aceptar el desafío de buscar nuevos caminos y aprender de nuestros propios errores. Este comportamiento incluye la capacidad de no tomar la tecnología profesionalmente aprendida como ley e implica, en consecuencia, valorar también la tecnología utilizada dentro de la lógica y realidad de la gestión campesina, de su producción y sus recursos naturales y económicos.

En este texto se profundizará sobre el tema del diseño y operación de los sistemas de riego. Para poder hablar del diseño es necesario analizar, en primer lugar, el uso futuro del nuevo sistema de riego; adicionalmente, cunado se trata de sistemas existentes se debe analizar también el uso actual y los mecanismos que forman la base de la gestión y operación.

Después de delimitar la temática, se abordaran algunos aspectos conceptuales sobre el desarrollo del riego y la fases de los proyectos.  Posteriormente se tratan los aspectos más específicos sobre la gestión del riego en los Andes, basándose en gran medida en las experiencias y conocimientos generados en Bolivia; finalmente se plantean algunas pautas para evaluar el diseño de los sistemas de riego.

2.2. Delimitación del tema

El tema del diseño y operación de los sistemas de riego es demasiado amplio para ser agotado en un articulo como el presente;  por lo tanto es importante delimitar la temática en la mejor forma posibles, a los aspectos principales de la situación en la zona andina.

Es preciso resaltar que una de las características de la agricultura andina constituye el hecho que de alguna u otra manera el uso artificial del agua es una práctica generalizada: a veces solamente para beber y regar pequeños almácigas o solamente durante la época húmeda como riego suplementario, o riego de almacenamiento para la época seca y a veces como sistemas de riego permanentes. Pocos son los lugares que no cuentan con alguna forma de riego o tal vez más importante es el hecho que son pocas las familias campesinas que no tienen ninguna experiencia en la aplicación artificial del agua al suelo. Además cabe señalar que la mayoría de las fuentes de agua en la cordillera de los Andes ya son utilizadas por los sistemas de riego y agua potable, por lo tanto, fuentes de fácil acceso para la ampliación de la frontera agrícola prácticamente ya no se encuentran.

Como consecuencia de lo anotado, la realidad de trabajo de los profesionales en el campo del riego corresponde mayormente a los sistemas de riego existentes, esto es, a su mejoramiento o ampliación. Los sistemas existentes pueden ser denominados como Sistemas andinos de riego, con características propias de diseño, organización y producción, vinculados a la realidad campesina prevaleciente en las comunidades de la cordillera.

Una característica fundamental de los Sistemas andinos de riego, concierne a su gestión por los mismo usuarios, que ha sido desarrollada a través de un proceso histórico, distinto para cada sistema. Esto implica que dentro de los sistemas existan reglas, normas, funciones, papeles, acuerdos y todo tipo de arreglos que posibilitan (en mayor o menor grado) la operación, el mantenimiento del sistema y la resolución de los conflictos.

Otra característica es que el diseño técnico de los sistemas ésta muy vinculado a estos arreglos sociales de operación (a menudo desestabilizado por intervenciones anteriores o imposiciones de regulaciones desde arriba).

Es importante establecer la diferencia entre sistemas y proyectos de riego. Un sistema de riego está constituido por el conjunto de de obras de infraestructura de captación, conducción y distribución del agua y por los arreglos organizativos para su gestión; en cambio en un Proyecto de riego: una institución externa se encuentra promoviendo la introducción de riego o una intervención en sistemas existentes. Un Proyecto  tiene fases, un inicio y final; en cambio los sistemas de riego son permanentes.

En este texto se parte de proyectos de riego que pretenden orientarse a una gestión por los usuario. En nuestra opinión el conocimiento campesino sobre el agua y las capacidades que tiene la organización campesina para dirigir una gestión lógica de este recurso, debe ser la base fundamental para cualquier intervención en sus sistemas de riego. Esto implica que dentro del análisis y discusión es importante partir del entendimiento de la realidad existente, para poder incluir las características actuales de la infraestructura, los arreglos y la organización, dentro de las actividades de mejoramiento. Sin su contacto directo con esta realidad las propuestas de innovación suelen ser ineficaces, como se ha comprobado en el pasado y llevan a resultados inesperados y no al cumplimiento de los objetivos de la institución.


2.3 Puntos Conceptuales sobre el desarrollo del Riego

Antes de seguir con los temas más puntuales, es necesario hacer algunos comentarios sobre lo que entendemos como desarrollo del riego y demandas del mismo sobre los profesionales involucrados.

2.3.1. Vinculación entre Diseño, Implementación y Operación

En la práctica cotidiana del trabajo en el desarrollo de sistemas de riego, es costumbre dividir los proyectos en tres fases consecutivas, el diseño, la implementación y  la puesta en marcha (operación y mantenimiento).

Siguiendo las últimas discusiones de la literatura internacional, queremos romper con este esquema estricto en fases independientes y subrayar la interrelación entre los diferentes aspectos del desarrollo de riego.

En los proyectos clásicos es notable la tendencia a ejecutar primero toda la infraestructura para después hablar sobre la forma en que ésta debe ser operada. En cambio, los campesinos tienden a integrar la construcción con la operación, modificando la infraestructura de acuerdo a los problemas que aparecen durante la operación.

El criterio básico para el diseño en los proyectos clásicos es normalmente una optimización técnica-económica del recurso agua y de la inversión; mientras que los problemas que aparecen en los proyectos campesinos son principalmente de orden socio-organizativo (derechos, unidades sociales u organizaciones, conflictos de género entre otros).

2.3.2. Diseño de Sistema de Riego

Se percibe el diseño como un concepto que se caracteriza por dos elementos:


  • El contenido del diseño, osea el conjunto de decisiones que finalmente llevan al diseño técnico de la infraestructura del sistema de riego que posteriormente será implementado.
  • El proceso de diseño, entendido como una secuencia de actividades y decisiones de los diferentes actores involucrados, cada uno con intereses propios, desde el momento de la percepción de la idea hasta el inicio de la implementación  y del uso del sistema de riego. Ya no se ve el diseño como una fase preliminar a la implementación del diseño previamente elaborado, sino se lo percibe como un proceso, en cuyo transcurso se van modificando los objetivos, el requerimiento de cierta información y las medidas técnicas propuestas. El proceso de diseño incluye el trabajo de diseño de ingenieros (de la estructura base y primer planteamiento); hasta en los momentos que los usuarios ya utilizan la infraestructura se sigue haciendo cambios de acuerdo a las "nuevas" necesidades que se presentan.
En este sentido el diseño también constituye un proceso de acercamiento entre usuarios e ingenieros para entender mutuamente los criterios utilizados. Mientras que el ingeniero parte  de un conocimiento técnico preestablecido, el campesino en gran parte expresa sus criterios según avance de las obras.


2.3.3. Orientación Socio-Técnica

A partir de las críticas al conocimiento convencional utilizado en los estudios de riego, Uphoff (1996) y Diemer (1987) hacen referencia a la creación de un nuevo "paradigma de riego", referido a nuevos conceptos que forman la base para le análisis de la problemática de riego y para la formulación de soluciones.

El Paradigma convencional se caracteriza por la aproximación técnico-física del riego, entendida como un conjunto de canales y obras de arte que posibilitan la aplicación de una cantidad óptima de agua para el desarrollo de los cultivos. En cambio, el paradigma socio-técnico, que recién se está desarrollando, conceptualiza la técnica del riego como parte de sistema socio-técnico en el cual la captación y distribución del agua forma parte de un contexto socioecónomico y cultural  a través de una actuación colectiva e individual. Dentro del paradigma socio-técnico las leyes hidráulicas, reglas de diseño y cálculos de requerimientos de agua siguen siendo importantes, pero ya no ocupan el lugar prominente de antes. Forman parte integral de un marco global de aspectos agronómicos, sociales, económicos, culturales y políticos que en su totalidad son determinantes para el análisis y el diseño de las técnicas de riego.

Algunos conceptos que pertenecen al paradigma socio-técnico (Kloezen y Mollinga 1992) son:

  • Construcción social de la técnica
La técnica de riego es entendida como un fenómeno social, con dimensiones técnicas y sociales. La infraestructura de riego se considera como el resultado de un proceso social de ponderaciones y negociaciones, con influencia de distintos actores, que se lleva a cabo dentro de los limitantes del ambiente natural y social existentes.
  • Requerimientos sociales de la técnica de riego
La técnica de riego por su parte también influye en el desarrollo de los procesos sociales y producción. La infraestructura tiene influencia en las actividades que pueden ser desarrolladas con ella y los requerimientos sociales de la técnica determinan lo que se necesita para efectuar su uso. Por lo tanto es imprescindible tener una noción de lo que son los requerimientos sociales de la técnica de riego para poder evaluar la "compatibilidad social" del sistema.



2.3.4. Derecho de Propiedad Hidráulica.

Se ha reconocido que la inversión de los usuarios en el trabajo de construcción de la infraestructura es algo más que solamente una "participación"; es también un proceso de creación de derechos de agua. Este proceso es fundamental para la futura operación. Para un mejor entendimiento de la gestión de sistemas de riego tradicionales o indígenas,  Coward (1986) introdujo los conceptos de derechos de propiedad hidráulica, creación de propiedad y mantenimiento de ésta.

A pesar que la literatura se refiere casi exclusivamente al continente Asiático,  el concepto también es aplicable para varios sistemas de riego en la Zona Andina.

La propiedad hidráulica se refiere al conjunto de estructuras de riego que un determinado sujeto o un grupo han creado en cierto momento.

Estas estructuras comprenden objetos de propiedad, tanto físicos, por ejemplo presas, bocatomas. canales, distribuidores entre otros, como el derecho al agua y el agua misma captada por las obras físicas, que es conducida a los campos agrícolas.

Esta propiedad incluye entonces el recurso, la infraestructura creada y los derechos de su usufructo.

Si bien se puede suponer que este tipo de propiedad pertenece generalmente a una organización comunal o asociada, no necesariamente ocurre así, porque es posible también que la propiedad hidráulica sea de carácter estatal o privada.

Se puede considerar el riego como un proceso de creación de propiedad, mediante el cual se crea nuevos objetos de propiedad (presas, canales, derechos de agua entre otros). La creación de infraestructura para posibilitar el uso de agua es un proceso de inversión en el cual también se fijan los derechos para el uso futuro; o sea es el proceso de la creación de derechos de propiedad (derechos de agua y de uso de infraestructura).  En  este último proceso entonces se definen los derechos de grupo (por ejemplo derechos comunales) y los derechos individuales. A su vez los derechos habientes están vinculados a través de las relaciones de propiedad, que en su conjunto forman la estructura de propiedad.

La proporción básica es que la creación de las estructuras de riego genera y establece relaciones de propiedad. Estas relaciones constituyen la base social para la acción colectiva de los regantes en el desempeño de varias tareas de riego. De esta manera la propiedad hidráulica puede ser utilizada para entender el reclamo de personas sobre objetos de propiedad y la relación que tiene esta gente entre sí misma (los incluidos y los excluidos).

Un ejemplo que demuestra la propiedad hidráulica en el riego campesino es la forma en que la organización campesina suele ampliar su acceso al agua a través de nuevas fuentes. En vez de incrementar el caudal con el agua de la nueva fuente, se crea un nuevo sistema de riego que se sobrepone sobre el anterior con nuevas reglas y nuevos derechos (proporcionales a la inversión de cada socio), sin afectar las reglas y los derechos del sistema antiguo.

Lo importante del concepto de propiedad hidráulica para los procesos de diseño y construcción es que con la construcción de una nueva infraestructura no se crea solamente obras física sino también se generan:

  • Derechos de agua.
  • Relaciones entre los futuros usuarios.

2.4 Conceptos de Riego en los Andes



A continuación a partir de los conceptos más generales para el desarrollo del riego, se abordan algunos conceptos que son característicos para el riego (tradicional) en la zona andina. El entendimiento de la lógica con la cual la organización campesina hace uso de los recurso hídricos puede dar luz para fundamentar las bases hacia nuevas intervenciones.

Pero también en aquellos casos en los cuales se pretende devolver la gestión del riego a manos de los usuarios, después de anteriores intervenciones (como puede ser el caso de sistemas administrados por agentes públicos), es importante analizar la lógica de los sistemas de riego autónomos. Especialmente para el caso de Ecuador, con una fuerte incidencia del Estado en la normación y regulación de los sistemas de riego, es trascendente hacer comparaciones con los sistemas tradicionales de otras partes de Ecuador, Perú y Bolivia. Nuestra experiencia es que también en aquellos sistemas que fueron desestabilizados en su gestión por intervenciones no adecuadas a las capacidades propias de los usuarios por lo menos en forma latente continúan vigente varios principios que se encuentran en los sistemas tradicionales.

2.4.1. Gestión-Manejo-Administración

El énfasis en muchos proyectos de riego reside en la administración de los sistemas de riego con el objetivo principal de suministrar agua como insumo en la producción agrícola, según reglas y procedimientos establecidos. Este conjunto de actividades es generalmente denominado como manejo del agua (comparar el paradigma técnico físico).

En cambio la gestión del riego no incluye solamente el manejo de agua sino también la gestión de gente y de información.

Sin embargo la esencia de la gestión es el seguimiento de los resultados, estudiar el proceso de riego desde el principio hasta el final y conseguir información que pueda retroalimentar la base de conceptos para el mejoramiento de los sistemas de riego.

El desplazamiento de un enfoque de manejo hacia un enfoque de gestión es la clave para lograr sostenibilidad en el desempeño de los sistemas de riego. Este enfoque es válido tanto en el monitoreo de los sistemas tradicionales, orientado a conseguir bases de mejoramiento, como en el monitoreo de una intervención externa en los sistemas de riego.

En el área andina se puede describir la gestión de riego a partir de un análisis de gestión campesina de su espacio físico.

A la gestión campesina se la puede entender a partir de una lógica socio-territorial basada en la convivencia entre grupo social y un espacio determinado. Es la interacción entre el grupo social y el espacio físico al cual el grupo social convierte en territorio. El eje de la gestión es la unidad familiar organizada en la comunidad.

En la gestión campesina se evita las estructuras jerárquicas de organización de tipo occidental; las estructuras de decisión en el fondo son participativas. Hacia arriba se delegan responsabilidades a nivel comunal e intercomunal, manteniéndose el control sobre la gestión  en los diferentes niveles, fundamentalmente a nivel de la comunidad.

El número de familias en la comunidad no sobrepasa la capacidad de control participativo sobre su territorio. Cuando el número de integrantes en la comunidad crece demasiado, para poder controlar su espacio físico en forma participativa, a menudo la comunidad se separa en dos nuevas comunidades en lugar de crear nuevos niveles jerárquicos.

La organización comunal dirige y controla las funciones globales de la gestión de los diversos procesos comunales.

Las organizaciones gremiales o de agua están supeditadas a esta organización global comunal y deben regirse a las normas comunales, por ejemplo en un sistema de riego normalmente no todos los comuneros son socios, sin embargo, el agua de riego tambien cumple funciones de beneficio a todos los comuneros en cuanto corresponde a otros usos como al lavado de ropa y verduras, agua potable, abrevamiento de los animales, elaboración de chicha entre otros.

Por otro lado la organización de riego no se dedica exclusivamente a la gestión de riego, sino integra esta actividad en la gestión de todo el proceso de producción, tratando de cumplir también con servicios complementarios en cuanto a abastecimiento de otros insumos y canalización de la comercialización o tratando de reinvertir los beneficios del riego en otros proyectos comunales, por ejemplo la construcción de una escuela.

Los sistemas de riego que involucran varias comunidades demuestran claramente cómo funciona la gestión da nivel intercomunal y cómo se mantiene el criterio de control participativo de las gestión de riego.

La gestión intercomunal se inscribe dentro de la misma lógica socio territorial, por la cual el espacio físico está orientado al territorio de la cuenca. Esta gestión consiste básicamente en una coordinación entre comunidades mediante delegados. Para tomar decisiones sobre la gestión de riego, los planteamientos tienen que ser ratificados a nivel comunal con la participación de todos los usuarios, o en su defecto se organizan asambleas de todo el sistema de riego.

La elevada autonomía de las comunidades también se refleja en los sistemas de riego, en el sentido que los niveles jerárquicos son pocos (máximo un nivel superior y un nivel inferior con respecto al nivel comunal de operación). Por lo tanto la operación de los sistemas de riego ésta caracterizada por un alto grado de rutina con una responsabilidad de operación descentralizada (a nivel comunal y no a niveles superiores). Una ilustración de lo expuesto corresponde a la distribución del agua como mono-flujo: el caudal de la fuente de agua se entrega íntegramente y en forma secuencial a los grupos de derecho-habientes, según sus derechos expresados en unidades de tiempo. Cada grupo tiene la entera responsabilidad (desde la fuente hasta el punto de entrega) de la operación del sistema de riego, mientras dura su turno; cuando termina el turno, esta responsabilidad es transferida al siguiente grupo. Esta forma de operación contrasta esencialmente con aquella jerarquía de caudales fraccionados que suelen caracterizar a los sistemas de riego manejados por agentes externos.

Para lograr un distribución del agua que concuerde con la gestión campesina, el sistema de riego tiene que cumplir con:

  • Un alto grado de transparencia a través del cual cada usuario puede controlar si la distribución es justa.
  • Un alto grado de autonomía de los grupos de riego.
  • Pocos niveles jerárquicos en la toma de decisiones y en la operación del sistema.

2.4.2. Derechos del Agua

En un párrafo anterior se indicó la importancia de analizar los procesos de creación de los derechos del agua. Sin embargo éstos no siempre son creados a través de una inversión, también pueden ser adquiridos por herencia, o por comprar y venta de tierra y de agua. En situaciones de abundancia de agua (oferta >> demanda) los arreglos de derecho de uso de agua son flexibles: cada persona riega según su necesidad.

El agua tiene "dueño" desde el momento que hay escasez de la misma.

Derecho de agua tiene:


1. La familia o grupo que se encuentra más cerca de la fuente, si se la utilice efectivamente (usos y costumbres). Mientras la presión sobre el agua no sea muy fuerte, rige la regla de "derecho secuencial de uso de agua"; cada grupo puede captar el agua que pasa por su territorio en la cantidad que logre captar y en la cantidad que necesita. El sobrante de agua regresa a los cursos naturales para ser captado aguas abajo por otros grupos o comunidades.

2. La familia o grupo que ha creado derechos a través de inversiones en habilitar la fuente para su uso en la producción agrícola. La cuantificación del derecho de agua es proporcional a la inversión, expresada en turnos y tiempo de riego.

3. La persona o grupo que ha heredado derechos de sus antepasados. Si en un matrimonio, el hombre y la mujer aportan tierra y agua, a menudo el derecho de agua del uno puede ser utilizado para la tierra del otro y viceversa; o sea el derecho de agua puede ser desvinculado de la tierra.

La asignación de derechos de agua por instituciones externas, según el criterio de superficie a regar ,es una medida extraña a la gestión campesina.

En aquellos casos de inversión compartida entre usuarios y una agencia externa, los usuarios se fijan cuantitativamente sólo en la inversión de ellos mismos para cuantificar el derecho de agua creado. El financiamiento externo no es considerado para cuantificar derechos; en otras palabras, se lo toma como ayuda, que puede ser grande o pequeña, pero el resultado en cuanto a derechos es indiferente. Sin embargo, es importante que todo el grupo de usuarios participantes aproveche de la inversión externa (no excluir los sectores de los grupos organizados, ni incluir partes de grupos que no pertenecen a la organización).

2.4.3. Los Derechos del Agua como Instrumento de Operación

Como consecuencia de lo expresado, la operación del sistema de riego no está dirigida por la necesidades cuantitativas hídricas que tiene la tierra, sino por los derechos cuantitativos de agua que tienen los dueños de la tierra.  Este principio se refleja en la operación en un alto grado de transparencia o controlabilidad para los usuarios; esto es la distribución está basada en primer lugar en el control social. Se trata de distribuir el agua con un criterio de justicia, cada uno según su derecho. La justicia se refiere al esfuerzo que cada familia ha hecho para adquirir derechos y no  a la cantidad de tierra que posee.

Para ser transparente la forma de distribución del agua deber ser sencilla. Lo más común es el anteriormente mencionado monoflujo, en el cual cada derecho-habiente, hace uso del total del caudal durante un tiempo definido por su derecho. El momento en que alguien puede regar está definido por roles secuenciales de turnos, normalmente preestablecido y repetitivos, muchas veces en ciclos de 21 días.

 Cuando se debe fraccionar los caudales por ser muy grandes, lo más común es repartir en mitades y mitades de mitades entre otros.

El uso del monoflujo da un alto grado de flexibilidad al sistema, pues facilita variar los destinos del agua posibilitando al usuario decidir, dentro de ciertos límites, a cuales de sus parcelas llevará el agua.  Este hecho hace también que la movilidad de agua en algunos sistemas sea muy alta, saltando la dirección del agua continuamente de un canal a otro, a menudo solamente como una ola de agua en un canal (antes que el frente de agua llegue a su destino, el flujo principal ya está tomando un nuevo rumbo).

El monoflujo por sistema permite el riego simultáneo en diferentes sistemas. Se reconoce el origen del agua por su caudal. Cuando diferentes agua fluyen simultáneamente en el mismo trayecto de la infraestructura, se dividen las aguas en los puntos de bifurcación según la misma relación en el momento de confluencia.

Las posibilidades de vender o comprar turnos de agua responden también a un criterio de flexibilidad. Este hecho y la existencia de diferentes sistemas paralelos permite a los usuarios arreglar sus acceso a los turnos de agua de tal forma de cumplir con los requerimientos y frecuencias de sus cultivos.

La responsabilidad de la distribución de agua es altamente descentralizada. Cada comunidad o grupo es responsable de su propio turno desde la fuente hasta la parcela.

El turno de agua de un grupo o comunidad frecuentemente significa la movilización de todos los usuarios (hombre, mujeres y niños). Desde el momento mismo que "su agua" está saliendo de la fuente el grupo distribuye vigiladores de agua a lo largo de todo el trayecto para disminuir pérdidas por robo, filtración o rotura. 

Cuando más largo es el recorrido del agua, o cuantos más trayectos conflictivos se presenten (potencial robo), más ardua es la tarea de vigilancia. Por lo tanto es de interés de los grupos que su turno dure el menor tiempo, reduciendo así la preocupación por el riego a lo mínimos posible. Uno de los argumentos para regar con caudales altos es justamente este problema de vigilancia (otro argumento para riego con caudales altos está en el costo de oportunidad de mano de obra. Los rendimientos económicos de los cultivos no justifican mucha inversión de tiempo en la actividad de riego).

La distribución de agua al interior de los grupos es variable. Por eso dependiendo del grado organizativo y del tamaño del grupo o de la extensión de las tierras, las alternativas encontradas son las siguientes:


  • Rotación de turnos con caudal total entre los individuos.
  • Rotación de turnos entre subgrupos, en los cuales se reparte el caudal en fracciones iguales con tiempos de riego proporcionales a los derechos, o un riego libre al interior de los subgrupos (hasta terminar).
  • Riego libre por sectores.
Existen diferentes  refinamientos de estos sistemas de distribución, como por ejemplo el de anotar tiempos parciales de riego de los individuos. De este modo alguien puede usar parte de su turno en un parcela cuando el agua se encuentra en ésta y consumir el resto de su turno en otros momentos cuando el agua se encuentra en el sector de sus demás parcelas.

En todos los casos el control social de la distribución juega un rol importante. Frecuentemente las irregularidades en el tiempo e riego de los individuos son corregidos en el próximo turno. Sin embargo, ocurre que las mujeres tienen menos posibilidades de control de sus turnos. Por ejemplo, por no poder manejar bien el reloj, o por ser peligroso para ellas regar en la noche (violaciones).

2.5 Aspectos técnicos del diseño

2.5.1. Infraestructura

Como se indicó anteriormente, la infraestructura puede ser considerada como el resultado de un proceso social y viceversa, la infraestructura tiene influencia en la organización y operación del sistema.  En el proceso de creación de los sistemas de riego los criterios de operación se reflejan también en la infraestructura. En esta sección se tratan algunas características de la infraestructura física que se encuentra frecuentemente en los sistemas tradicionales de riego en Los Andes.

La infraestructura tiene un esquema (layout) con orientación social, el agua se entrega a los grupos de derecho-habientes y por lo tanto la infraestructura tiene la misma orientación. Se lleva todo el caudal hasta los últimos niveles de la distribución, recién al llegar al grupo de riego se reparte el agua. En consecuencia la capacidad de los caudales coincide con los caudales máximos de las fuentes hasta llegar a las comunidades (puntos de entrega).

El diseño de la red de canales no tiene una orientación  jerárquica (principal, lateral, sublateral) según las características físicas  y de reparto del agua en forma proporcional a la superficie de los bloques. Más bien, el diseño a menudo tiene una orientación radial (varios canales paralelos partiendo de un punto principal), que permite seleccionar el camino mas conveniente para llegar a los distintos grupos.

Tampoco existe jerarquía  en los tipos de canales (conducción, distribución, riego parcelario).  Con la operación en monoflujos no hay riego simultáneo en diferentes grupos. Lo que puede ser un canal de regadera para una comunidad aguas arriba, puede ser un canal de conducción para las comunidades aguas abajo. Sin embargo, las comunidades aguas abajo prefieren los trayectos de agua con poco riesgos de robo, por lo que a veces toman trayectos técnicamente ineficientes pero con alta eficiencia social. Es otra razón para la existencia de muchos canales "troncales" paralelos (la orientación radial).

Cuando existe un alto riesgo de rotura de los canales por las condiciones que ofrece la naturaleza, por ejemplo descargas caudalosas, las obras de artes son semipermanentes (por ejemplo, tomas de río). La inversión se basa principalmente en mano de obra y no en capital. Así cada año es más conveniente reinvertir en la reconstrucción de las bocatomas que invertir en una gran obra de hormigón que tarde o temprano es destruída por el río.

En los proyectos de mejoramiento de la infraestructura es importante comprender la lógica de la infraestructura actual. Esto no quiere decir que no se deba modificar nada, al contrario para la organización de regantes puede ser un mejoramiento substancial buscar otras formas que permitan disminuir las pérdidas por robo, como por ejemplo la reducción de tomas de agua a través de la introducción de canales paralelos de conducción y el revestimiento de trayectos propensos a robo y a pérdidas por infiltración. También la introducción de aforadores de fácil manejo y lectura puede ser de gran ayuda para la distribución de agua. En estos trabajos de mejoramiento es importante aplicar una tecnología que fácilmente pueda ser reproducida por los mismos usuarios (por ejemplo mampostería en vez de hormigón).
2.5.2. Mantenimiento


Mantenimiento de la infraestructura en los sistemas tradicionales limita básicamente a una limpieza. El momento principal de coordinación a menudo es la limpieza general anual.  que se efectúa antes del inicio de la época de riego, después de la época de lluvias.

El día de la limpieza significa una concentración de todos los usuarios agrupados según asignaciones o comunidades en el punto principal de distribución de agua (por ejemplo, la bocatoma).  La concentración es aprovechada para coordinar aspectos eventuales de la limpieza, pero a menudo también para tomar decisiones sobre la operación. Luego cada grupo sigue el trayecto del canal hacia su comunidad realizando la limpieza de la infraestructura.

El criterio de participación en el mantenimiento de las obras comunes del sistema refleja normalmente una proporcionalidad al derecho de agua;  sin embargo a menudo las comunidades más lejanas son las últimas en terminar la tarea, por tener trayectos más largos de limpieza que no son de uso general.


2.5.3. Costos de Operación y Mantenimiento vs Costos de Construcción

2.6 Puntos de partida para el diseño de Sistemas de Riego

2.6.1. Límites Socio-territoriales Claramente Definidos
2.6.2. Definición de las Formas de Adquirir Derechos de Agua y Magnitud de los mismos
2.6.3. Definición Colectiva de las reglas y Operación y Distribución
2.6.4. Definición Colectiva de las Obligaciones Adquiridas para el Mantenimiento y Conservación del Sistema a Nivel Comunal y a Nivel Supracomunal.
2.6.5. Interrelación Efectiva y Paralelismo Conceptual de los Niveles e instancias Organizativas.
2.6.6. Reconocimiento legal de las Organizaciones de Usuarios
2.6.7. Formalización de Mecanismo de Control y de Sanciones. Definición de Mecanismos para Solucionar los conflictos.
2.6.8. Preparación de las condiciones para el Monitorio del Riego en Base a los medios de los Usuarios
2.6.9. Preparación de Condiciones para la Eventual Prestación de Servicios Complementarios para la Producción 




































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